¿Cómo son nuestras reuniones?

El libro de los Hechos describe la manera en la que se desarrollaba la vida en el seno de la primera Iglesia:

"Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones" (Hechos 2:42).

Consideramos que en el citado texto encontramos los 4 pilares fundamentales sobre los que debe construirse este edificio llamado "Iglesia" (refiriéndonos aquí como "Iglesia" a una congregación Local).

Es sobre este texto que este documento, dirigido a los visitantes, amigos y miembros de nuestra iglesia de casa, ha sido creado. Su intención es explicar como se desarrollan nuestras reuniones, y rogar respeto por esta manera de hacer las cosas a quien nos visite.

“la doctrina de los apóstoles”:

Una denominación o una asamblea cristiana no puede llamarse "apostólica" si su regla de fe y enseñanza no está basada sobre la "Doctrina de los Apóstoles". Dicha doctrina se encuentra únicamente en los Evangelios y el resto de la Biblia. Siendo la Persona central de dicho Libro Jesús.

Por ello una Iglesia no puede estar basada sobre tradiciones de hombres o tradiciones denominacionales. Si una Iglesia intenta perseverar en la Enseñanza de los Apóstoles tal y como describe la Biblia, solamente entonces podremos hablar de una "Iglesia Apostólica".

Consecuencias prácticas del punto n° 1:

Solamente aceptamos como fuente de doctrina y fe la Palabra de Dios (la Biblia). Ni "revelaciones", "profecías", "sueños" o "Tradiciones de hombres" ni nada más allá de la Biblia pueden reemplazar la enseñanza de la Palabra de Dios y desviar nuestras miradas de Jesús.

Respetamos a los que sí creen y ponen su fe en ese tipo de experiencias, pero nosotros en nuestras reuniones no ponemos el acento más que en las Santas Escrituras y en la Persona de Jesús.

Por ello pedimos a las personas que nos visitan que guarden para ellos, durante nuestras reuniones y durante las posteriores conversaciones, ese tipo de manifestaciones y creencias.

Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres” (Marc 7: 6-8).

Sostenemos la creencia de que la Biblia no contiene ningún error en su forma original (manuscritos originales) tanto en lo referente a la autoridad del Texto en materia de fe y vida de los creyentes, como en los detalles científicos, históricos y geográficos. Esto implica que la intención de cada uno de los autores de cada uno de sus Libros seguía la voluntad de Dios, pero igualmente que Dios Mismo veló para evitarles todo error en sus afirmaciones.

Ver el estudio: La Formación del Canon del Nuevo Testamento.

"La comunión unos con otros":

La unión entre cristianos está basada en que todos los cristianos tienen el Espíritu Santo y son discípulos del Cordero de Dios. Sin comunión fraternal una iglesia no es iglesia.

La comunión fraternal no debe confundirse con malsanas confianzas que son muchas veces el origen de problemas. Debe estar fundada en Cristo y en el más grande respeto y amor unos por otros.

Consecuencias prácticas del punto nº 2:

No nos reunimos para juzgarnos unos a otros. Aceptamos como cristiano en nuestra comunión a toda persona que confesa a Jesús como su Único y Suficiente Salvador y que se ha hecho bautizar por inmersión en agua tras haberse arrepentido de su vida pasada, y que acepta los grandes ejes de nuestra declaración de fe y del Credo de Nicea.

No damos el título de "buen o mal cristiano" a nadie. Es Dios el Único que tiene el derecho de juzgar.

¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.” (Mat 7: 3-5)

Y:

Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo” (Col 2: 16)

No nos reunimos para decir a los cristianos como deben vivir, vestirse, pensar o actuar. Son las Santas Escrituras quienes nos hablarán durante las reuniones, y cada uno vigilará después para actuar en consecuencia conforme a su conciencia y al Dios que nos juzgará.

El respeto y compasión deberían ser nuestra norma, aunque esperamos de un cristiano una vida honesta y moral conforme a las Escrituras, teniendo cuenta con compasión las humanas debilidades, las diferentes opiniones y los problemas de la vida presente que nos aquejan a cada uno.

...Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso?” (Col 2: 20-22)

El hecho de ser hermanos es más importante que ser "amigos". El hecho de ser cristianos no nos hace inmediatamente "amigos" como el mundo lo entiende ni nos da el derecho de tomarnos confianzas que nadie nos ha dado.

Respeto absoluto los unos por los otros, su manera de ser y su intimidad. Una casa particular abre sus puertas: Le rogamos por ello respeto, educación y discreción.

No nos reunimos para criticar a otros hermanos o iglesias. No es para eso que nos reunimos:

Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos” (Rom. 16: 17)

No somos "místicos": Creemos que un cristiano debe esforzarse en ser ejemplo para el mundo: Trabajador, dueño de si mismo, no holgazán, sobrio, con sentido común, sin un lenguaje especial o afectado. También serio, alegre, cordial, etc. De modo que no encontrará Ud. "misticismo" aquí.

Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido! Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras” 2 Juan 11.

Y:

Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros. Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos; pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros, ni comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afán y fatiga día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros; no porque no tuviésemos derecho, sino por daros nosotros mismos un ejemplo para que nos imitaseis. Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno. A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan. Y vosotros, hermanos, no os canséis de hacer bien. Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence.” (2 Tes. 3: 6-14)

Ver el estudio: El cristiano y el Trabajo.

Rogamos orden en nuestras reuniones: Aunque no somos carismáticos*, nuestros amigos carismáticos son bienvenidos si se someten a lo que está escrito:

*(NOTA: El movimiento "Carismático" o "Pentecostal" es un movimiento nacido en el siglo XX que enfatiza supuestas manifestaciones del Espíritu Santo, a veces muy impactantes, y se ha extendido dentro de muchas iglesias como las protestantes, católico romana, etc.)

Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo más tres, y por turno; y uno interprete. Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí mismo y para Dios” (1 Cor. 14: 28)

Y:

Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas” (1 Cor. 14: 32).

Creemos como está escrito en los hechos de los Apóstoles que las "lenguas" que los primeros cristianos hablaban por el don del Espíritu Santo eran lenguas corrientes, como dice literalmente la Biblia:

¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.” (Hechos 2: 8-11).

Aunque como dicen los carismáticos en 1 Cor. 13:1 la Biblia habla de "lenguas de ángeles", ésta no indica qué son esas misteriosas lenguas.

Por ello no aceptamos "lenguas" más que si como dice la Biblia éstas tienen un sentido en una lengua extranjera, si dos o más hablan por turno sin interrumpir la reunión, y si ellas son inmediatamente traducidas o interpretadas. Sin esas condiciones, como dice la Biblia:

...calle en la iglesia” (1 Cor. 14: 28).

Ver el estudio: Estudio sobre el don de Lenguas.

No creemos que sea Bíblico que haya "mujeres predicadoras" o "mujeres pastoras": Creemos que es un mandamiento del Señor para todas las iglesias. No creemos tampoco que como dicen los que apoyan esta inescritural práctica, que sea la "opinión personal" del apóstol Pablo, sino que como dice el mandamiento es del Señor.

Como en todas las iglesias de los santos, vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación. ¿Acaso ha salido de vosotros la palabra de Dios, o sólo a vosotros ha llegado? Si alguno se cree profeta, o espiritual, reconozca que lo que os escribo son mandamientos del Señor” (1 Cor. 14: 34-37).

Lo anterior no quiere decir que la mujer sea inferior ni moralmente ni espiritualmente al hombre, o que el hombre tenga el derecho de comportarse con ella como un tirano. Sino que como el Hijo, siendo igual al Padre está al mismo tiempo sujeto a Él, las mujeres, siendo iguales al hombre (un padre, un marido, un pastor...), están sujetas a ellos y tienen roles diferentes (hablo siempre en el contexto de la Iglesia).

No creemos que la Biblia permita que la mujer enseñe, corrija o tome autoridad sobre un hombre (siempre hablamos en el contexto de la Iglesia):

Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio” (1 Tim. 2: 12).

Los hombres corrigen a los hombres, y las mujeres a las mujeres acompañadas si es preciso de un hombre.

Ver el estudio: ¿Debe la mujer predicar en la Iglesia?

"El partimiento del pan":

Consideramos la Santa Cena o partimiento del Pan como uno de los pilares de nuestras reuniones.

Consecuencias prácticas del punto n° 3:

Imagen de la Santa Cena tomada durante una de nuestras reuniones.

La Santa Cena es solo para discípulos: Cristianos que confiesan a Jesús como su Único y Suficiente Salvador, que hayan sido bautizados en agua por inmersión en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, tras haberse arrepentido de su vida pasada. No damos la Santa Cena a no bautizados o a cristianos "bautizados" únicamente como bebés (no lo consideramos ni válido, ni siquiera un "bautismo").

...Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados” (Act. 2: 38)

Aconsejamos que se abstengan de la Santa Cena los cristianos que hayan salido de una Iglesia por causa de haber sido disciplinados, mientras no hayan arreglado sus problemas con dicha iglesia de manera manifiesta. Es una cuestión de respeto por el Cuerpo de Cristo. Después cada uno deberá examinarse a si mismo (repito: a si mismo y no a su vecino) antes de tomar la santa Cena.

De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí” (1 Cor 11: 27-29)

No aconsejamos que tomen la Santa Cena los cristianos con una vida en flagrante "desorden moral": A los que no se reúnen con regularidad en el seno de una Iglesia (P.ej. Al menos haberse congregado todos los domingos en el mes inmediatamente anterior a visitarnos, salvo por causa de fuerza mayor: enfermedad, cuidado de un enfermo, una persona mayor, etc.), a los adúlteros, los que practican la fornicación (toda relación sexual fuera del matrimonio), a los idólatras, los ladrones, los afeminados, los homosexuales, los calumniadores, etc.

...os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis” (1 Cor. 5: 11)

"La oración":

Hablamos aquí a la vez de las oraciones y de las alabanzas a Dios. Una iglesia debe orar por las necesidades de sus miembros, por la expansión del Evangelio por el mundo, por los dirigentes de nuestras naciones y por todos aquellos que están en autoridad (policías, ejército, ayuntamientos, etc.).

Una iglesia debe aprender a alabar y a adorar a Jesús como el rey que Él es.

Consecuencias prácticas del punto nº 4:

Cantamos himnos evangélicos tradicionales.

...No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso” (2 Cor. 6: 14-18)

Respecto a las oraciones: Ver el punto 2.a.v sobre el "orar en lenguas" de nuestros amigos carismáticos. No queremos durante nuestras reuniones oraciones en "lenguas" como lo entienden y practican los pentecostales y carismáticos.

Si Ud. lo quiere, le invitamos a estudiar este tema a la Luz de la palabra de Dios, y a practicar el don Bíblico de las "lenguas", si Ud. cree que Dios se lo ha concedido, en su intimidad.

Otras cuestiones prácticas:

Las ofrendas: No consideramos ni Bíblico ni Escritural el pedir el diezmo (el 10% de sus ingresos). A veces levantamos ofrendas para misioneros o personas en dificultad.

Nadie está obligado a dar si no quiere, aunque un compromiso responsable es deseado de la parte de las personas que se quieran reunir con nosotros como miembros:

Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” (2 Cor 9:7)

Confesión de fe más detallada.

Aconsejamos la lectura del sitio: http://www.cristianismo-primitivo.com/